La vida como novela en marcha: la autoficción y la búsqueda de las raíces culturales en la obra de Eduardo Halfon

   Besay Sánchez Monroy  3º 2020-2021

   NARRATIVA HISPANOAMERICANA CONTEMPORÁNEA: GRANDES VOCES

   Objetivos del trabajo

   Este trabajo busca ahondar en dos temas concretos de la literatura de Eduardo Halfon: el tratamiento de la autoficción y la búsqueda de las raíces culturales a partir de sus viajes y la investigación de su árbol genealógico. Para ello, se abordará brevemente su biografía para dar contexto y luego se realizará un análisis de estas temáticas en su obra. Se concluirá con un resumen de los temas tratados y una reivindicación de la figura de Eduardo Halfon.

 

Nota. Eduardo Halfon, por Larry D. Moore, 2018, Wikipedia (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Eduardo_Halfon_2018.jpg) CC BY-SA 4.0

   Podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que una persona es otras muchas a su vez. Así lo predispone nuestro entorno, nuestra herencia genética y cultural, nuestra propia individualidad. Hay quien concibe la vida como un viaje de autodescubrimiento, como una narrativa que sigue la estructura propia del bildungsroman. No obstante, no hay tantos que orienten dicha búsqueda no al yo, sino a su árbol genealógico, y dentro de este grupo de escritores que miran al pasado para encontrar sus raíces podemos encuadrar al guatemalteco Eduardo Halfon.

   Las circunstancias que rodean a Halfon son sin duda interesantes. Hijo de padres de origen judío polaco y árabe (valga precisar que  «sus antepasados proceden de Beirut, Alepo, Alejandría y Lodz, en el caso de sus abuelos; y de Ucrania, Egipto, Palestina y España, en el de sus bisabuelos» (Gordo, 2017)) nació en 1971 en Ciudad de Guatemala, país ya de por sí multicultural y plurilingüe, en el que se hablan veinticinco lenguas, veintidós de ellas de origen lingüístico maya, y en el que coexisten cuatro pueblos distintos: el Maya, el Garífuna, el Xinka y el Ladino (término utilizado para referirse a la población de mestizaje hispánico) (Sis-Iboy, 2017, p.67). No es de extrañar que tal cultivo cultural propiciara el interés de Halfon en su genealogía; sin embargo, aunque no cabe duda de que el entorno influyó en cierta medida en este interés que más tarde desarrollaría, no son estos los motivos que señala el autor.

   A los diez años, (en torno a 1981) sus padres deciden abandonar el país y mudarse a Estados Unidos debido a la tensa situación política (Geli, 2017). Fueron aquellos años dominados por la Guerra Civil de Guatemala, y los padres de Halfon consideraron que era demasiado peligroso permanecer en el país. Halfon acabaría graduándose en ingeniería industrial en la Universidad de Carolina del Norte y volviendo a Guatemala tras pasar doce años en Estados Unidos (Salguero Moya, 2016). Su proceso de adaptación no fue nada fácil; su dificultad para hablar y entender español hizo que se sintiera un extranjero en el país que lo vio nacer. Fue en ese momento cuando la literatura llegó para darle un nuevo rumbo a su vida:

 

«[…] nunca fui un gran lector […]. Nunca hubo libros en mi vida. Descubrí la literatura por accidente. Yo estaba de vuelta en Guatemala, tras pasar 12 años en Estados Unidos […] Apenas hablaba español; ya no conocía mi país natal ni sus costumbres. Me sentía como un extranjero que, de pronto, se ve obligado a vivir en un país ajeno. Y esa frustración […] me obligó a buscar ayuda o una respuesta. Volví a la universidad para tomar un par de cursos de filosofía, creyendo que quizá […] podía ayudarme. La carrera en Guatemala es Filosofía y Letras; es decir, una sola carrera. Si yo quería tomar cursos de filosofía […] tendría que también tomar unos de literatura. Y el golpe fue inmediato. Caí rotundo por la ficción. No fue la filosofía la que me salvó, sino la literatura. Y me convertí de pronto en lector obsesivo. Quería leer todo lo que no había leído en mis 28 años. Y la consecuencia de tanta lectura, un par de años después, fue la escritura. Escribir, para mí, fue una consecuencia. Caí en la escritura, por accidente» (Salguero Moya, 2016)

   De algún modo podemos observar cierta reminiscencia cervantina en este hecho: Halfon representaría la figura del lector empedernido que convierte la literatura en la aventura de su vida. Ya veríamos visos del camino que tomaría más tarde en su carrera literaria en la novela breve Saturno (2013), obra que toma como inspiración la Carta al padre de Kafka, mimetizando la tortuosa relación paterno filial con la suya propia. Este libro sentaría las bases de su estilo, que consistiría en mezclar hechos de su vida con otros ficticios, creando una suerte de autoficción que el autor siempre procura negar: «[…] no son memorias. No escribo memorias, no es autobiografía: es ficción. Todo lo que escribo es ficción […] y la ficción tiene la magia de convertir algo muy individual […] muy particular, en algo universal» (Casa de América, 2018, 19s-36s)

 

   Entendemos, pues, que para Halfon «toda ficción es autobiográfica» (Pomeraniec, 2020), de ahí que defienda que no escribe autoficción, sino ficción a secas.

   Si bien Saturno es el precursor del estilo que utilizaría para confeccionar su proyecto de «novela en marcha» (ya llegaremos a eso), debo señalar la importancia capital de un libro que, aunque torpe y primerizo, no deja de ser una base interesante: De cabo roto (2003). En esta breve novela, el doctor Salazar, subdirector el Archivo General de Centroamérica, le cuenta una singular peripecia a un trasunto de Eduardo Halfon, que recoge sus palabras y las convierte en un libro: el descubrimiento de un manuscrito que confirma que Miguel de Cervantes estuvo Guatemala en 1602, hecho que demostraría que Cervantes sí que estuvo en América, en contra de lo que se cree actualmente; sin embargo, el manuscrito se extravía en un viaje que lo lleva a Madrid. Como aprecia el escritor David Pérez Vega (2020), Halfon «hace uso de varios trucos cervantinos» como el utilizar la técnica del manuscrito o ser el narrador de una historia que le han contado, presencia que se hace más clara en las notas a pie de página que dispone. Asimismo, Halfon incluye en la historia al escritor Andrés Trapiello, sirviéndose de nuevo de la técnica que lo caracterizaría y conformando así un preludio más humilde de lo que intentaría en su futuro ciclo de novelas.

   Vale destacar que Andrés Trapiello tendría una gran importancia en el devenir de la obra de Halfon, o al menos eso deja el guatemalteco caer. En la contraportada de la primera edición de El boxeador polaco (2008), piedra angular de su proyecto literario, se recoge una conversación en la que ambos autores hablan de los orígenes étnicos de Halfon, momento que este aprovecha para referir a una historia sobre su abuelo materno, que estuvo en Auschwitz; esta historia impresiona a Trapiello, que le invita a escribirla.

   Hay varias características en este libro que lo diferencian del resto de su producción: la primera sería que los cuentos recogidos están protagonizados por un narrador homónimo, que sin embargo no es él, diferenciándose de su figura en diversos detalles como, por ejemplo, que el Halfon-narrador fuma mientras que el Halfon-escritor no. Este truco del narrador deviene de la recepción de su novela Saturno, cuya primera crítica tuvo el título de «Tenemos que salvar a Halfon», en la que el crítico confundía los deseos suicidas de la voz narrativa con los del propio autor; este hecho complació tanto Halfon que creyó que en algún momento debería subir la apuesta (Pomeraniec, 2020). Asimismo, todos los cuentos de El boxeador polaco giran en torno a los orígenes genealógicos y la identidad cultural, a la forma que tienen de relacionarse las distintas culturas en un mundo tan plural como el actual. Un indígena, una hippie israelí, un viejo académico estadounidense, un músico serbio de orígenes gitanos; toda esta galería de personajes desfila por los cuentos del libro, y sus interacciones con el Halfon-narrador empujarán a este a culminar el leit motiv, el hilo conductor que recorre el libro, que no es otro que el deseo secreto de Halfon de escribir la historia de su abuelo polaco, que fue salvado de Auschwitz gracias a las olvidadas palabras que le legó un boxeador polaco que fue encerrado junto a él. De esta forma, las distintas experiencias culturales que experimenta Halfon en los cuentos alimentan paulatinamente su afán de escribir la historia, haciéndolo finalmente en el penúltimo cuento del libro. Sin embargo, lejos de apaciguar su interés por su pasado genealógico, este se avivaría, siendo esta una constante que desarrollaría en sus siguientes libros, conjugada con ese deseo de viajar y conectar con distintas culturas, con el anhelo de encontrarse a sí mismo en su relación con los otros. Este deseo de Halfon nace del sentimiento de desarraigo, de los recuerdos de no pertenencia que todavía perviven en él: «No tengo raíces, aún no las tengo» (Valderrama, 2019)

   De La orilla inminente: Escritores judíos argentinos (1987), libro en el que se trata el tema de la identidad judeo-latinoamericana, podemos extraer una serie de reflexiones que concuerdan bastante bien con la obra de Halfon:

«[…] considero que lo significativo de la literatura judía en Latinoamérica es que no está construida exclusivamente sobre la base de motivos que pueden ser fácilmente identificados como “judíos”, sino en función de la relación de estos motivos con realidades concretas en vías de desarrollo y transformación […]  Los motivos judíos pueden ser, entonces, los hilos sueltos que entretejen fantasías y recuerdos familiares, o el impacto acerbo de críticas dirigidas a las instituciones y a determinadas clases sociales. De todos modos, y para los escritores que estamos considerando […] los motivos judíos pueden ser, una vez más, un telón de fondo para establecer la identidad y para interrogar su propia definición. La historia y la tradición no son necesariamente negadas ni canceladas; como todo material fictivo son reelaboradas para responder a patrones que perviven en un flujo y devenir constantes» (Sosnowski, 1987, p.31)   

   Podemos ver, por tanto, que esta tendencia a ficcionalizar su vida a partir de la búsqueda de su identidad cultural no es un rasgo exclusivo en la obra de Halfon, sino algo característico de la literatura judeo-latinoamericana, y seguramente tampoco se reduzca a ella. Esto confirma, por tanto, el peso inherente a la tradición a la que se pertenece, sea esta desconocida o no, y postula la importancia no solo de las circunstancias del individuo a la hora de escribir, sino también de la herencia cultural y cómo se afronta. 

   A partir de El boxeador polaco, la obra de Halfon se centraría en sus viajes por el mundo y la búsqueda de la reconstrucción del pasado familiar. De este modo, Halfon iría conformando una suerte de «novela en marcha» en la que cada libro sería un capítulo que trata un tema distinto y que añadiría una capa más a las distintas historias y relaciones iniciadas en El boxeador polaco.

«[…] Siento que voy contando historias a través de mis libros. No revisitándolas, no contándolas de nuevo, sino añadiéndoles […] En Duelo […] cuento un detalle nuevo de la historia de mi abuelo. O sea, es una capa más a esa historia, sigo arrastrándola, entonces, a través de otros libros. Y mis libros se van uniendo, se van volviendo una sola cosa, casi que como si fuera una novela en marcha, una serie, un proyecto literario, todo unido de alguna manera, pero escritos cada uno muy individualmente» (Casa de América, 2018, 1:41-2:36)



   Debido a esta idea de proyecto unitario, varios de sus libros posteriores retomarán relaciones iniciadas en El boxeador polaco y desarrollarán los temas que fueron prefigurados en los cuentos. Este el caso de La pirueta (2010), novela que posteriormente sería añadida en la reedición de El boxeador polaco en 2018, pues según lo que indica Halfon en su prefacio, concebía ambas obras como una misma unidad que tuvo que separar por razones de carácter editorial y tiempo (2018, p.11).

   Esta novela comienza narrando la correspondencia que mantienen Halfon y Milán Rákic, el músico serbio de origen gitano de uno de sus cuentos, que es interrumpida por este último; dicha correspondencia se caracteriza por la narración de algunos cuentos de temática gitana, hecho que tendrá importancia en la siguiente novela de Halfon. Obsesionado con Rákic, Halfon decide viajar a Belgrado en busca del músico, a pesar de que ni siquiera sabe si se encuentra allí. La obsesión de Halfon, cuyo motivo no se concreta ni explicita en la novela, tiene nuevamente relación con su herencia cultural: Halfon ve en Rákic la figura del gitano errante, que relaciona directamente con la figura mítica del judío errante (Sosnowroski, 1987, p.25), hermanándose de este modo con él y estableciendo una suerte de conexión espiritual. Halfon persigue a Rákic porque representa lo que él desea ser: una persona que acepta sus raíces culturales y la vida nómada que le ha tocado vivir. Para Rákic, la patria está donde pueda tocar música gitana; él, al igual que Halfon, siente el desarraigo, la imposibilidad de poder llevar esa vida que desea, pero, sin embargo, él continúa tocando en busca de cumplir ese sueño, tratando de vivir esa vida en el proceso. Del mismo modo que en El boxeador polaco, todos los sucesos que acontecen son una suerte de motor que impulsa a Halfon a aceptarse a sí mismo, a tratar de dar respuesta a esa pregunta que se plantea desde el principio de la obra: «¿Por qué quieres encontrarlo, Dudú?» (Halfon, 2018, p.103). También me atrevo a aventurar una lectura más amarga: al desaparecer Rákic sin motivo, como si se hubiera rendido en la lucha, la búsqueda de Halfon se torna un intento desesperado de salvarse a sí mismo, hecho que deviene en fracaso, pues es finalmente incapaz de encontrar al músico.

   La siguiente novela en el proyecto literario de Halfon sería Monasterio (2014), que se erigiría como una de las piezas más importantes debido a que aborda directamente el tema de la diáspora, tanto cultural como socialmente. La novela comienza con el anuncio de la hermana de Halfon de que se casará con un judío ortodoxo en Israel, razón que lo lleva a visitar el país. Allí se reencontrará con Tamara, la hippie israelí que conoció en uno de los cuentos de El boxeador polaco y con la que mantuvo un breve coqueteo en un bar; una vez más, la aparición de personajes anteriores será uno de los elementos que dotará de unidad a los distintos libros. Halfon siente un profundo desarraigo durante su recorrido por Jerusalén, ya que a pesar de su herencia cultural no siente que esta sea su patria, no logra ver ni en sus creencias ni en sus costumbres algo que pueda aceptar o sentir como propio. Este sentimiento es alimentado por el desprecio de su hermana y los familiares de su prometido, religiosos radicales, que no lo consideran ni a él ni a su familia como auténticos judíos. Al final de la novela, Halfon se baña desnudo junto a Tamara en un lago y le revela un sueño recurrente que tiene: va en un avión secuestrado por terroristas musulmanes y uno le acusa de ser judío; entonces él niega serlo.  Después, como poseído por el espíritu de Milan Rákic, comienza a contarle a Tamara historias sobre judíos y cómo lograron salvarse del holocausto. Todas estas historias refieren a la necesidad de la mentira, del cambio de identidad y la pérdida del judaísmo como forma de supervivencia, remitiendo una vez más a rasgos de la literatura judeo-latinoamericana que están magistralmente ejecutados en esta novela:

«Toda ficción se afirma y se nutre del poder de la imaginación y de la relación estética entre lector y texto. La ficción judeo-latinoamericana también se afianza en el poder de su fase documental y, saliendo de ella, en la producción de referencias que subrayan que, dadas ciertas condiciones, la tradición y la remomeración de lo destruido son un salto hacia las condiciones del presente. Si es dado a considerar “la identidad” y “la supervivencia” como motivos fundamentales de la literatura judía en sus múltiples versiones […] cabe consignar que el debate sobre la identidad surge de la amenaza de la supervivencia.» (Sosnorowski, 1987, p. 33)

   Asimismo, Halfon concluye con una reflexión que desarrollará en su siguiente libro:

«Cada persona decide cómo quiere salvarse […] Con lo que sea, con lo que más nos haga sentido, con lo que menos nos duela […] Aunque la verdad es que son mentiras, le dije. Y todos nos creemos nuestra propia mentira, le dije. Y todos nos aferramos al nombre que más nos convenga, le dije. Y todos actuamos la parte de nuestro mejor disfraz. Pero ninguno importa, le dije. Al final nadie se salva. »(Halfon, 2014, p.118)

   En Signor Hoffman (2015) Halfon vuelve a retomar el formato de libro de cuentos. Este conjunto, amén del ya habitual leit motiv del abuelo polaco, están unidos por las reflexiones y devenires de Halfon en su carrera como escritor, así como la relación que guarda con su país. Dos de los cuentos se desarrollan en Guatemala y uno en Belice, país que antaño perteneció a Guatemala, y plasman una serie de escenas que representan ciertas condiciones sociales de dichos países; es destacable el hecho de que los lugareños no lo reconocen como guatemalteco debido a su color de piel y fisonomía. Los tres restantes se desarrollan en Italia, Harlem y Łódź respectivamente, y refieren a su labor como escritor: en el primero va a presentar su libro a un campo de concentración, en el segundo viaja para recoger la beca Guggenheim que le han concedido y en el tercero viaja a Łódź con la intención de visitar Auschwitz y la antigua casa de su abuelo polaco. Asimismo, algunos relatos desarrollan la idea de disfraz que formula Halfon al final de Monasterio: en el cuento Signor Hoffman un presentador confunde su apellido y lo renombra Hoffman, hecho que relacionará con la muerte del actor Philip Seymour Hoffman, que ve en un noticiero, para elaborar una reflexión sobre la identidad, la vida y la muerte; en Oh gueto mi amor se extravía su maleta en su viaje a Łódź y se ve obligado a utilizar un gabán y bufanda rosa que se convierten en una suerte de disfraz con el que recorre Polonia.

   En Duelo (2017) retorna al tema familiar. En esta novela trata de reconstruir la imagen de su tío, que murió ahogado de niño un lago de Guatemala. Sin embargo, sus recuerdos de la infancia chocan con los hechos que reflejan la investigación genealógica, creando dos realidades bien diferenciadas que a su modo no dejan de ser ciertas. De esta forma, realidad y ficción no se unen únicamente en la concepción del libro, sino en la trama que este desarrolla, llegando a una reflexión metaliteraria en la que se profundiza en la idea de que la realidad es de alguna forma ficción y viceversa, pensamiento que siempre ha defendido Halfon para desvincularse de la etiqueta de autoficción y cuyas palabras al respecto ya se han reproducido en este artículo. Asimismo, al final repite el recurso del que ya ser sirviera en Monasterio, reproduciendo la historia de niños ahogados en el lago.

   Es Canción (2021) la última novela de Halfon hasta la fecha. En ella vuelve aunarse los temas de la investigación genealógica y la idea de disfraz como forma de conformar y confrontar nuestra identidad. La novela se estructura en tres tramas paralelas: la primera recoge la visita de Halfon a Japón para un congreso de autores libaneses, herencia que recibe por parte de su abuelo paterno; la segunda se centra en la investigación sobre el secuestro de su abuelo libanés por parte de un grupo de guerrilleros guatemaltecos; la tercera es la reconstrucción de la historia del secuestro. La idea del disfraz se plantea desde la primera línea del libro: «Llegué a Tokio disfrazado de árabe» (Halfon, 2021, p.9) y se reafirma un poco más adelante:

«Estaba en Japón para participar en un congreso de escritores libaneses. Al recibir la invitación […] había abierto el armario y había encontrado ahí el disfraz de libanés -entre mis tantos disfraces- heredado de mi abuelo paterno […] nunca antes me habían solicitado ser un escritor libanés. Escritor judío, sí. Escritor guatemalteco, claro. Escritor latinoamericano, por supuesto. Escritor centroamericano, cada vez menos. Escritor estadounidense, cada vez más. Escritor español […] polaco […] francés […] Todos esos disfraces los mantengo siempre a mano, bien planchados y colgados en el armario. Pero nunca me habían invitado a participar en algo como escritor libanés. Y me parecía poca cosa tener que hacerme el árabe durante un día, entonces, en un congreso de la Universidad de Tokio, si eso me permitía conocer el país» (Halfon, 2021, p.11) 

   De esta forma, Halfon reafirma la idea de que la identidad cultural es un disfraz que uno se pone según le convenga, y da muestra patente de la evolución del desarraigo del Halfon-narrador: ha pasado de sentirse perdido a sentirse a cómodo en otras pieles, logrando un gran repertorio de disfraces culturales que le permiten desenvolverse según la situación, conformando una visión globalizadora de sí mismo y el mundo, profundizando en la idea de que todos estamos de alguna manera desarraigados y que abrazarnos a una única forma de concebir el mundo no permitirá que nos encontremos a nosotros mismos.   

   Conclusiones

   Como podemos ver, la obra literaria de Eduardo Halfon reflexiona acerca de la idea de la identidad cultural y a su vez se nutre de ella para explorar estas temáticas. Según lo señalado por Sosnowski, muchos de los elementos y temáticas de Halfon serían típicamente judeo-latinoamericanos: el desarraigo, la figura del judío errante o la diáspora, el desdoblamiento en varias identidades culturales. Halfon se sirve de todos estos temas para investigar en sus raíces genealógicas y conocerse mejor a sí mismo, para paliar ese sentimiento de desarraigo que lo domina. Asimismo, Halfon aprovecha las historias que vive y va descubriendo para crear un proyecto de «novela en marcha» en la que la vida y la ficción se mezclan, conformando un todo unitario que reflexiona acerca de todos los temas anteriores, si bien con una sutileza tal que, en algunas ocasiones, el mensaje puede pasar desapercibido. Eduardo Halfon es actualmente uno de los escritores en español más interesantes, y su obra merece una mayor atención por parte de la crítica y el público. 

 

   Bibliografía:

Casa de América (2018) Eduardo Halfon, mi obra es una novela en marcha. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=0c4I1rMPV6w&t=163s

Gordo, A. (2017) «Eduardo Halfon: “Si la literatura es mi casa, entonces yo estoy alquilado”», El Cultural. [Fecha de consulta: 12/05/2021]. Recuperado de: https://www.ull.es/servicios/biblioteca/normas-de-la-american-psychological-association-apa/#lista-de-referencias

Geli, C. (2017) «“La desidia del hombre ante el horror es terrible”», El País. [Fecha de consulta: 12/05/2021]. Recuperado de:

https://elpais.com/cultura/2017/10/08/actualidad/1507480242_628201.html

Halfon, E. (2003) De cabo roto. Barcelona: Littera Books.

Halfon, E. (2008) El boxeador polaco. Valencia: Pretextos.

Halfon, E. (2010) La pirueta. Valencia: Pretextos.

Halfon, E. (2013) Saturno. Madrid: Jekyll and Jill.

Halfon, E. (2014) Monasterio. Barcelona: Libros del Asteroide.

Halfon, E. (2015) Signor Hoffman. Barcelona: Libros del Asteroide.

Halfon, E. (2017) Duelo. Barcelona: Libros del Asteroide.

Halfon, E. (2018) El boxeador polaco. Barcelona: Libros del Asteroide.

Halfon, E. (2021) Canción. Barcelona: Libros del Asteroide.

Moore, L.D (2018) Eduardo Halfon [Fotografía]. Wikipedia.

(https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Eduardo_Halfon_2018.jpg)

Pomeraniec, H. (2020) «Quién es y cómo piensa Eduardo Halfon, el autor que está cambiando la literatura en español», Infobae.com. [Fecha de consulta: 12/05/2021]. Recuperado de:

https://www.infobae.com/cultura/2020/04/23/quien-es-y-como-piensa-eduardo-halfon-el-autor-que-esta-cambiando-la-literatura-en-espanol/

Salguero Moya, K. (2016) «Entrevistas con Eduardo Halfon y Alberto Salcedo», La Nación (Costa Rica). [Fecha de consulta: 12/05/2021] Rescatado de: https://www.pressreader.com/costa-rica/la-nacion-costa-rica-ancora/20160904/281487865789527

Sis-Iboy, N. M. J. (2017). «Guatemala multicultural y plurilingüe: en búsqueda de la unidad en la diversidad. Aportes desde la Universidad Rafael Landívar», Primer Congreso Internacional de Interculturalidad: Desde Adentro y Desde Afuera (pp. 67-78). Bogotá: Universidad Católica de Colombia. Recuperado de: https://repository.ucatolica.edu.co/bitstream/10983/19731/1/Primer-Congreso-Internacional-de-Interculturalidad_Cap06.pdf

Sosnowski, S. (1987) La orilla inminente: escritores judíos argentinos. Buenos Aires: Legasa.

Valderrama, M. D. (2019) «Nadie sabe quién es Eduardo Halfon, ni siquiera él mismo», La Vanguardia [Fecha de consulta: 12/05/2021]. Recuperado de: https://www.lavanguardia.com/vida/20191107/471442379532/nadie-sabe-quien-es-eduardo-halfon-ni-siquiera-el-mismo.html

Vega, D. P. (2020) De cabo roto y Elocuencias de un tartamudo, por Eduardo Halfon, Desde la ciudad sin cines.blogspot.com. [Fecha de consulta: 12/05/2021]. Recuperado de:

http://desdelaciudadsincines.blogspot.com/2020/01/de-cabo-roto-y-elocuencias-de-un.html

Comentarios